No siempre nos resulta facil hablar de nuestras perdidas, de nuestras muertes y duelos. Muchas veces, necesitamos una mano amiga que nos acompane a recorrer semejantes caminos. Si bien la muerte es el desafio personal, tambien es cierto que no podemos enfrentarlo solos: necesitamos de los hermanos para adentrarnos en semejante espesura. Siempre, de una u otra forma, estaremos en una situacion de perdida y de muerte, mas o menos simbolica.